Al parecer, el creador de Crossfit, Greg Glassman, ha interpuesto una demanda contra su principal patrocinador, Reebok. Pero, ¿por qué?.

Es sobradamente conocida esta relación desde que en 2010 ambas marcas alcanzaran un acuerdo de patrocinio durante los 10 próximos años. Así, la marca Crossfit pasaba a tener a Reebok como principal patrocinador, a cambio de una cantidad económica y publicidad, que ayudaría sin duda al crecimiento de ambas. Los Crossfit Games, entonces, pasaron a llamarse «Reebok Crossfit Games«, que es como se conocen actualmente los juegos, coincidiendo con el crecimiento exponencial de este deporte.

Reebok por su parte, trataría de llegar, a través de la publicidad, a un mayor número de aficionados, y a su vez, al tener esa licencia, poder vender material deportivo, entre los que se incluyen principalmente, ropa y zapatillas -algo que solo podrían hacer ellos junto a Crossfit-.

Con este acuerdo de patrocinio, ambas marcas han aumentado considerablemente sus beneficios, pero no de manera proporcional. Desde la organización de Crossfit, se acusa a Reebok de haber enmascarado parte de sus beneficios, durante el periodo de 2013-2016, para que en el reparto de los porcentajes a pagar a Crossfit por dicha licencia, fuese menor que el realmente ingresado, algo que Reebok parecía no tomarse en serio.

¿Por qué esto ahora? Ante el gran crecimiento económico de ambas marcas y con la total confianza de la que gozaban, Crossfit, en un análisis e investigación con su patrocinador Reebok, ha tratado de saber más detalladamente la relación económica que las unía -ya bajo sospecha y con algún déficit en pagos-, y con ello, han comprobado como ese acuerdo de comercialización, no tenía relación con los pagos que realmente se estaban llevando a cabo, por lo que el desajuste encontrado hace indicar que Reebok trataba de ocultar parte de los beneficios para pagar una cantidad menor, tratando de ocultarlo o hacerlo pasar desapercibido ante el aumento de ingresos de ambas marcas.

Todo esto, fue confirmado el pasado año cuando Reebok admitió haber dejado de pagar algunos porcentajes por esas licencias adquiridas, algo que según parece no se ha llegado a resolver y ha cabreado a la organización, reaccionando de esta manera.

También, se les acusa de no haber gastado una cantidad de unos 44 millones/€ en marketing, acordados como publicidad de la licencia adquirida, es decir para promocionar Crossfit, a la vez que ellos se beneficiaban.

Como bien ha dicho el CEO de CrossFit, Inc. Jeff Cain: «Reebok firmó un trato antes de que CrossFit fuera un nombre popular y nuestro crecimiento ayudó a hacer que su marca fuera relevante de nuevo”. «Ya es hora de que cumplan con los términos de nuestro acuerdo y eso es todo lo que pedimos«.

Ahora tenemos la duda de la resolución de este conflicto. Está claro que el origen de todo es el asunto económico, pero, ¿podrás hacer las paces y seguir creciendo juntas?¿Ó esto es el principio del fin para la relación Reebok – Crossfit?

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