que es dieta cetogenica o keto
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En los últimos años se ha popularizado de manera ostentosa la dieta Keto, cuyo nombre proviene del proceso fisiológico de cetosis o cetogénesis.

Proceso que se intenta alcanzar con este tipo de alimentación eliminando o disminuyendo radicalmente el contenido de hidratos de carbono y elevando el consumo de grasas.

Vamos a profundizar un poco más en este tipo de dietas para que puedas tener todas las claves.

¿Qué es la dieta cetogénica o keto?

Se considera dieta cetogénica (o también llamada Keto) a aquella con un contenido de hidratos de carbono inferior a 50-60 gramos al día y alta en grasas.

Generalmente, se establece una proporción de 4:1, lo que significa que cada 4 gramos de grasas que se ingieren corresponden 1 gramo de carbohidrato.

Alrededor del 80% de la energía (kcal) pueden llegar a provenir de las grasas, seguido de las proteínas y por ultimo los hidratos de carbono.

Hay un aspecto curioso de esta dieta y es el movimiento que ha generado y que sigue haciéndolo hoy en día.

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Numerosos libros y gurús de la dieta keto que defienden esta alimentación como si de una religión se tratase, algo que solo genera una mayor desinformación y confusión entre la población, que ha generado una fobia a los hidratos de carbono en muchas personas incapaces de ingerir este nutriente sin remordimientos o pensando que lo están «haciendo mal».

Todo esto, sin un respaldo científico que lo avale.

Y no solo es este mensaje perjudicial por demonizar los hidratos de carbono, sino que también se llega a demonizar hasta la fruta y se veneran, en contraposición, a las grasas.

Como hemos comentado, la gran parte de esta alimentación está basada en las grasas, de cualquier tipo, y esto es algo que sí que puede afectar a tu salud a largo plazo.

¿Es efectiva?

Según la literatura científica, la dieta cetogénica tiene una mayor efectividad en la pérdida de peso a corto e incluso a medio plazo.

Y sí, nadie niega su acción en la pérdida de peso, pero hay que diferenciar esto con la pérdida de grasa.

Mantener la masa muscular es uno de los grandes objetivos y retos a la hora de bajar de peso, y con una dieta keto este objetivo puede peligrar, pues es difícil consumir las kcal que necesitas a partir de grasas y proteínas.

Esto ocurre debido a que las grasas y proteínas son nutrientes con una capacidad saciante mayor a los hidratos de carbono, por lo que puede costar más consumir ciertas cantidades de comida.

Por lo tanto, a rasgos generales, tenemos una alimentación pro saciante y capaz de efectuar una pérdida de peso elevada en poco tiempo. Pero ¿es esto beneficioso o perjudicial?

¿Es beneficiosa la dieta keto?

De una manera casi idéntica a una dieta hiperproteica, lo que ocurre con la dieta keto a nivel fisiológico es similar.

RECOMENDAMOS: ¿QUÉ ES UN DIETA HIPERPROTEICA? ¿ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD?

Aquí te explico los motivos:

1. Es efectiva para pérdida de peso, no de grasa.

Este es, posiblemente, el punto más importante. Cuando realizamos una alimentación con el objetivo de perder peso, realmente nuestro fin es perder únicamente grasa.

Perder peso conlleva también una disminución de la masa muscular, es decir, una disminución de uno de los tejidos más importantes para nuestra salud y calidad de vida, así como para nuestro rendimiento deportivo.

Tanto a corto como a largo plazo. Teniendo en cuenta, además, lo costoso que es para nuestro organismo ganar masa muscular de manera eficiente.

Bajar 5 kilos en 1 mes no es mejor que bajar 1 kg en 1 mes. Ya que en un caso estaremos perdiendo masa muscular y en el otro únicamente grasa, por lo que las sensaciones de la persona y su calidad de vida será totalmente distinta.

2. No aprendes unos hábitos de vida saludables.

Este tipo de alimentación es difícil de seguir durante un tiempo, pudiendo generar ansiedad por la comida o por «X» alimentos que no están permitidos o que están restringidos.

Además, tampoco es fácil compaginarla con nuestra vida social. Al ir a restaurantes, bares o casas de amigos/familiares, veremos limitadas nuestras opciones alimentarias y esto puede afectarnos. Nuestro cerebro odia que le pongan restricciones, y más si de comida se trata.

Por lo tanto, después de seguir esta dieta durante un par de meses y luego dejarla, no habremos aprendido unos hábitos alimenticios saludables, en los que sepamos gestionar la calidad y la cantidad de hidratos de carbono, proteínas y grasas que consumimos, además de no saberlo complementar de la manera correcta en nuestro día a día.

Es por ello por lo que quien realiza alguna vez esta dieta, vuelve a hacerla de manera recurrente cada año, costando cada vez más conseguir resultados.

3. Afecta a tu rendimiento deportivo.

Es cierto que nuestro cuerpo se «adapta» al hecho de consumir menos hidratos de carbono para obtener la energía suficiente y poder seguir entrenando o compitiendo.

Pero también es cierto que no hay comparación del rendimiento y progreso que se puede conseguir comparando con una alimentación acorde en hidratos de carbono.

Es decir, seguramente te adaptes a esta dieta y puedas seguir entrenando bien, pero realmente estarás sacando un 50-60% de tu potencial. ¿Merece la pena?

¿Cuándo realizar una dieta keto o cetogénica?

Pues bien, esta dieta podría ser interesante, o más bien «justificada» en escenarios en los cuales la persona necesite bajar un determinado peso en poco tiempo por motivos profesionales o de salud.

Unos ejemplos serían los siguientes:

  1. Competir en deportes divididos en categorías de peso. Por ejemplo, un boxeador que va a competir por debajo de 80 kg y una semana antes pesa 83 kg, sería un motivo para realizar esta dieta. Buscando estrictamente un fin profesional, no de rendimiento ni salud.
  2. Una persona que va a someterse a una cirugía y, por minimizar los riesgos de la operación, necesita bajar peso en cuestión de 1-2 semanas.

Esto no significa que sea lo correcto o lo que hay que realizar, sino que son casos que puede estar justificado de alguna manera cuando no ha habido tiempo físico de trabajar antes y sea estrictamente necesario.

Realmente, en ambos casos, sería mucho más idóneo y óptimo, tanto en rendimiento como en salud, haber realizado una pérdida de grasa progresiva y bien hecha.

Mi recomendación

No elimines hidratos de carbono, proteínas o grasas deliberadamente.

Encuentra un equilibrio consumiendo cada uno de estos nutrientes y que te permita conseguir tus objetivos tanto de salud, como estéticos y de rendimiento.

¿Por qué estar haciendo dieta estricta cada año cuando puedes aprender unos hábitos que te duren toda la vida?

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